Luego de que surgiera el rumor de que Andrés López Beltrán y su supuesta prometida, la exMiss Venezuela, Irene Esser, se casarían este fin de semana, el presidente electo y padre del “novio”, Andrés Manuel López Obrador, puso fin a la polémica.
Al arribar a Campeche, el próximo mandatario federal aseguró que su visita a dicha entidad se debe exclusivamente a descanso y algunas reuniones de trabajo, no a la supuesta boda de su hijo, de la que incluso habían señalado estaría llena de lujo.
“Estaremos muy cerca de la capital, en un hotel para descansar y revisar unos documentos que tienen qué ver con el nuevo gobierno”.
En cuanto a los detalles de la boda, en caso de que se realizara, López Obrador señaló que sería una ceremonia sencilla, al aire libre, donde habría menos de 100 invitados, sólo amigos y familiares.
En otro orden de ideas, el presidente electo fue cuestionado acerca del Tren Maya, ante lo cual, respondió que igual que el Aeropuerto de Texcoco, el proyecto será resuelto en base a una consulta ciudadana; ya que, subrayó, “los tiempos de la democracia han llegado, en donde el pueblo tomará la decisión”.
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