El Obispo de Querétaro, Faustino Armendáriz Jiménez, ofreció la misa de cuerpo presente de las víctimas de la explosión ocurrida la mañana del martes 11 de diciembre en la parroquia de San José Fuentezuelas, Tequisquiapan; que hasta el momento ha cobrado en la vida de siete personas y tiene a cinco más con heridas graves en el hospital.
Durante la homilía, el obispo hizo un llamado a la comunidad parroquial, así como también a los católicos de la Diócesis de Querétaro, para unirse en la fe y pedir por el eterno descanso de los difuntos, así como por la fortaleza para los familiares afectados, además de la salud para los lesionados.

Señaló que la muerte siempre será para el católico la oportunidad trascender, que a pesar de la tragedia, se busca la paz y la tranquilidad para aquellos que tuvieron la pérdida de sus seres queridos.
“Ninguna palabra humana tiene la capacidad para sanar el dolor, pero la palabra de Dios tiene el poder transformador y esperanzador para, en medio de nuestras situaciones difíciles, podamos seguir adelante porque somos hombres y mujeres de fe”.
También hizo un llamado a las mayordomías que están encargadas de la pirotecnia en los festejos, para que se tengan todas las previsiones y cuidados al momento de manejar pirotecnia, ya que esta práctica es parte de la identidad cultural de los mexicanos y debe ser cuidada, junto con la integridad de los creyentes.
Finalmente, la comunidad se despidió de sus difuntos y se realizó el cortejo fúnebre que acompaña a las siete víctimas al panteón donde fueron sepultados.
Por: David Montes.


