Por: Alejandra Hernández.
El Internet puede cambiar vidas para bien o para mal, y esta historia es testigo justamente de lo buenas que pueden llegar a ser las redes sociales en la vida de artesanos que llevan luchando día a día para vender sus productos, que hacen con tanto amor.
Don Ramón, de 69 años de edad, es un artesano nayarita que lleva gran parte de su vida creando mesitas, sillas, castillos y una variedad de muebles a escala, para casas de muñecas, todas unas artesanías que llevan alegría a los pequeños.
Él es residente de Chilpancingo, Guerrero, y diariamente sale a vender en un andador que está junto al Zoológico Zoochilpan, en la capital del estado de Guerrero; un día, un joven, identificado en redes sociales como Fer Valle, le preguntó a Don Ramón cómo iban las ventas, a lo que el artesano contestó que no había vendido nada. Ante ello, el joven no dudó en sacar fotos de los juguetes de madera y subirlas a redes sociales.
Obviamente las imágenes se viralizaron y para bien de Don Ramón, ahora tiene gran cantidad de pedidos de diferentes partes de la República y hasta de Nueva York, algo que ha tocado el corazón del artesano.




