Por: Alejandra Hernández.
Fue el pasado jueves cuando el gobernador del Estado, Francisco Domínguez Servién, dio a conocer que a partir del 16 de junio, Querétaro cambiará de rojo a naranja en el semáforo de contagios por Covid-19; por lo que algunos espacios estarían reincorporándose a sus actividades, dentro de los cuales se encuentran: plazas comerciales, negocios, gimnasios e iglesias.
Sin embargo, la diputada local Elsa Méndez envió un documento al gobernador, solicitando la reapertura de los centros religiosos, pues a pesar de que éstos estarán funcionando a un 25 por ciento de su capacidad, no estarán permitidas las celebraciones religiosas; lo cual fue rechazado por la diputada.
“Lo que me llama la atención es en lo referente a los centros religiosos, donde dice que será al 25 por ciento, pero sin celebración… hoy quiero recordarle que en la propia Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 8, 130 y 24, se nombra como derecho humano el profesar nuestra fe”.
En este sentido, llamó a clarificar la instrucción de apertura de centros religiosos, así como que la actividad religiosa sea declarada como esencial, ya que es un derecho humano el profesar la fe, indicó; también pidió dejar claro que la activad religiosa no es una actividad económica, no es un negocio, para lo cual pidió no se catalogue como tal. Finamente, llamó a la no intervención del Estado en la actividad religiosa.


