Por: Rafael Vigil.
A través de un comunicado, el administrador diocesano Mario de Gasperín Gasperín exhortó a los párrocos de las 117 parroquias, así como a las comunidades religiosas y feligreses en general, a reforzar las medidas sanitarias para evitar contagios y propagación del Covid-19; esto ante el actual semáforo naranja de riesgos y la reapertura con aforo controlado de los servicios religiosos.
Al respecto, el vicario general, Martín Lara Becerril, reiteró que las normas vigentes serán reiteradas por presbíteros y diáconos a los fieles que asisten a parroquias, templos y espacios religiosos, junto con las recomendaciones hechas por las autoridades gubernamentales.
“Con estas acciones y observando los protocolos, tanto de la autoridad eclesiástica, como gubernamental, podemos continuar ejerciendo el ministerio pastoral, en favor de la salvación de las almas y al mismo tiempo, salvaguardar la seguridad personal y la de los fieles.”
En cuanto a las celebraciones eucarísticas en las diversas parroquias, el vicario hizo hincapié a los feligreses a evitar reuniones sociales masivas posteriores a la celebración de sacramentos, como son el bautismo, confirmación, primera comunión, matrimonio y exequias.
Del mismo modo, señaló que se mantienen las medidas que se dieron a conocer en los protocolos para regresar a la actividad pastoral, que incluye el que personas de grupos vulnerables, como adultos mayores, niños, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas, permanezcan en casa.
Así mismo, se debe de garantizar el distanciamiento social y la sana distancia en las celebraciones, con solo el 25 por ciento de la capacidad; utilizar el equipo de protección correspondiente, como cubrebocas, mascarillas, tapetes desinfectantes o termómetros para medir la temperatura; limpiar y desinfectar superficies; ventilar los espacios públicos y cerrados.
“Llevamos en el corazón a las víctimas del COVID-19, les pido se ofrezcan en fecha señalada, por ejemplo, los viernes, la santa misa, una hora santa o el santo rosario, para pedir por todos los fieles difuntos, por los enfermos, el personal de salud y sus familiares. Los reconocimientos civiles que se hacen a las víctimas de la pandemia son merecidos y dignos de alabanza.
Finalmente, recordó que los cuidados que se tienen son para favorecer la salud y el bienestar de la comunidad creyente, e invitó a los fieles a ser conscientes de la importancia del cuidado mutuo, para poder disminuir los estragos de la pandemia.


