“Mrs. América” es una fascinante serie que relata la búsqueda de igualdad de derechos en hombres y mujeres
Desde la Caseta de Proyección ( No. 236) Mrs. América
Por: Germán Ramírez.
*MRS. AMERICA “HBO, HBO GO”
Elenco: Cate Blanchett, Uzo Aduba, Elizabeth Banks, Rose Byrne, Kayli Carter, Jay Ellis, Ari Graynor, Melanie Lynskey, James Marsden, Margo Martindale, Niecy Nash, Sarah Paulson, John Slattery, Jeanne Tripplehorn, Tracey Ullman, Novie Edwards, Liam MacDonald, Marium Carvell, Samantha Espie, Anna Douglas, Andrea Grant, Helen Hayden, Teresa Pavlinek, Brandon J. Dirden, Brendan Halloran, Andrea Navedo, Marcia Bennett, Jorja Cadence, Allie Dunbar, Adrian Griffin, James Madge, Tori Barban, Angela Besharah, John Bourgeois, Natalie Dale, Joseph John Coleman, Laura DeCarteret, Kerry-Lee Finkle, Addison Holley, Samantha Kelly, Lorna Kidjo, Kelsey Klippenstein, Tara Nicodemo, Geraldine Ronan, Hannah Scott, Miriam Shor, Curtis Shumaker, Craig Warnock, Beatriz Yuste.
Director: Dahvi Waller (Ópera Prima), Anna Boden (Capitana Marvel), Ryan Fleck (Half Nelson).
Clasificación: “B-15”.
Phyllis Schlafly (Cate Blanchett) es una política conservadora que se opuso radicalmente a la denominada “Enmienda de Igualdad de Derechos” (“Equal Rights Amendment”), un proyecto de principios de la década de los años 70, que promovía la igualdad de derechos en materia de trabajo, divorcio y propiedad, entre hombres y mujeres en Estados Unidos. Schlafly, al igual que otras mujeres de aquella época que se declaraban feministas (Gloria Steinem, Betty Friedan, Shirley Chisholm, Bella Abzug y Jill Ruckelshaus entre otras), consideraban que la Enmienda arrastraría a la mujer a participar forzosamente en el Ejército, perdiendo así sus “privilegios” como amas de casa.
Estamos ante una miniserie que con cada uno de los episodios, su narración cronológica y fascinante, armada a partir de las acciones encaminadas a conseguir la ratificación de la Enmienda de Igualdad de Derechos (ERA) en los años 70, te lleva a conocer a las figuras históricas femeninas más relevantes de la época; sus luchas personales, las contradicciones internas del movimiento feminista y cómo se gestó su oposición.
Fue un ejercicio de memoria histórica, un análisis de la construcción de la retórica de la ultraderecha( tan vigente al día de hoy), y un recordatorio de que no podemos dar nada por sentado, porque aún es muy fácil retroceder en términos de progreso social.
Al igual, la trama nos demuestra lo triste que es, hasta el día de hoy, que aún en estos tiempos las mujeres se pongan en contra de ellas mismas y en muchos casos, no es porque no crean o porque crean que el hacerlo es lo correcto, o por un machismo que ellas mismas se imponen, sino simplemente porque a muchas de ellas no les importa o no sufren de ello, y es más fácil dar la espalda a esas mujeres que, quieran o no, han conseguido igualdad para todas y no es precisamente por quedarse calladas; éste es el más grande ejemplo de su protagonista, una mujer inteligente y oportunista que lucha con todas sus fuerzas en contra de la igualdad de género, y la verdad es que nunca le importó si sucedía o no, simplemente lo hizo para seguir en esa burbuja de ensueño en la que ella vivía.
Y sí, la serie tiene sus fallos y es precisamente con su fascinante protagonista, ya que a mi parecer el humanizar tanto a ésta, es un poco contraproducente; y ¡no!, ya que ¡sí!, hace que la historia tenga un ritmo mucho más rico e interesante, pero a su vez logra que sientas una cierta simpatía por ésta, algo que realmente nunca se lo merece.
Y qué decir de trabajo precisamente con este personaje, por parte de Cate Blanchett ( Blue Jasmine, Trilogía: El Señor de los Anillos), que es simplemente espectacular y soberbia, aunque no puedo decir si se llevará el Emmy a Mejor Actriz Miniserie o no, o si es mi favorita, ya que esta contienda la tiene tan complicada contra Regina King (Watchmen), Shira Haas (Poco Ortodoxa), Kerry Washington (Little Fires Everywhere) y a menor medida contra Octavia Spencer (Madam C.J. Walker); que a estas alturas cualquiera puede ganar, aunque un servidor se orilla por ella (Cate), King o Hass.
También es inevitable no ver los paralelismos entre sus tácticas en los 70´s, con los del auge de la ultraderecha en los últimos años, las mismas frases populistas, la propagación de datos falsos y repetición de cantinelas para suplir la ausencia de argumentos, el mismo discurso de odio… Phyllis Schlafly tenía que ser tan relevante en esta historia, como lo fue en la vida real.
Al final, ella obtuvo aquello por lo que estaba luchando y su campaña fue tan efectiva que, tristemente, la enmienda no se ratificó ni en ese momento, ni en su plazo de extensión; y a día de hoy, la Constitución de los Estados Unidos, a diferencia de casi 200 países en el resto del mundo, no incluye un artículo en el que se ampare la igualdad de derechos ante la ley, sin distinción por sexo.
La serie cuenta con uno de esos finales tan simples, tristes, como poderoso, pero con una merecida justicia, que fácilmente es uno de los mejores que he visto en años.
La miniserie está nominada a 6 premios Emmys, entre los que se encuentra el de Mejor Miniserie, la contienda más poderosa e interesante del año, ya que a estas alturas cualquiera se lo puede llevar y lo más interesante es que las 5 nominadas a esta categoría tienen algo en común, y es que todas hablan a su manera del poder de las mujeres, y su importancia; pero es aún más sorpresivo que son precisamente estas 5 series y la película de Hollywood, las que compiten a mejor Guión.
-Mejor Miniserie:
*Inconsebible
*Watchmen
*Mrs. America.
*Poco Ortodoxa
*Little Fires Everywhere


