Como parte de las nuevas medidas sanitarias que fortalecen la estrategia estatal para mitigar los efectos de la pandemia, la Unidad Especial AntiCOVID-19 realizó un operativo vespertino y nocturno y atendió llamadas ciudadanas al 9-1-1.
En el municipio de San Juan del Río suspendió un establecimiento de venta de frutas y verduras por no contar con medidas de control al acceso y porque su personal de atención al público no portaba de forma correcta el cubreboca; además, en un centro comercial en el municipio de Querétaro, dispersó a 200 personas que esperaban acceder a un establecimiento.

La Unidad Especial participó en la revisión de 25 establecimientos que se encontraban ya cerrados, además de verificar 53 donde se supervisó el cumplimiento de la normatividad que corresponde.


