Por: Rafael Vigil.
Con el inicio de las posadas y las fiestas navideñas, así como de fin de año, la Diócesis de Querétaro reitera la invitación a los fieles católicos para vivir estas celebraciones lo más apegadas al núcleo familiar, a fin de evitar riesgos sanitarios que puedan convertirse en contagios por Covid-19 en las familias; así lo dio a conocer el Vicario General de la Diócesis, Martín Lara Becerril.

El vocero diocesano señaló que dentro de las propuestas que se mantienen por parte de la iglesia, está invitar a las familias a preparar el ambiente familiar, la casa, con motivos tradicionales navideños, como lo es el arbolito de navidad con la estrella de Belén, poner luces, focos, series, velas; así como colocar flores de nochebuena y el nacimiento.
En cuanto a las posadas, se invita a que en las casas se prepare el misterio y se lleve a cabo el rosario, así como la meditación del día con las imágenes de la Virgen, San José y el Ángel; también se puede vestir a los niños de la Virgen, San José y el Ángel, acompañando el recorrido con los villancicos, para cantarlos; y el pedimento de posada, en el cuarto de los papás y los hijos.
Señaló que el reparto de aguinaldos y piñatas debe ser hasta donde sea posible, y con sólo los integrantes de la familia.
Recordó que se llevarán a cabo las celebraciones de la misa de Navidad en las parroquias, de modo presencial, donde sea posible hacerlo, según el aforo permitido; o bien, se puede seguir la celebración de la Misa en las redes sociales, cuando sea necesario; también se puede hacer la celebración de la Palabra en casa, para recordar el nacimiento de Jesús.
Una vez que se concluyen las celebraciones, se invita a arrullar al niño Dios en el nacimiento y compartir, en la mesa, su cena de navidad, con el núcleo familiar más cercano.
En cuanto a la festividad del Santo niño de la mezquita, que es venerado en la Sierra gorda, reiteró que se suspenden todas actividades que puedan congregar a los creyentes; además de que el templo parroquial de Jalpan permanecerá cerrado los días 4, 5 y 6 de enero de 2021, como medida responsable y de seguridad, ante la creciente crisis sanitaria.
“Tenemos un pueblo católico que es obediente y que cuida la integridad de sus hermanos. Estamos convencidos también de que hay personas que no siguen indicaciones, pero la invitación es a mantener la calidad y el cuidado del otro, puesto que así podremos salir adelante de esta situación”; recalcó.


