- Por: Katia Santoyo
Las preocupaciones del primer día de clases fueron las mismas que al inicio de cada ciclo escolar, entre puntualidad, asignaciones de grupos y adquisiones de uniformes, el tema de los libros de texto gratuito no tuvo mayor presencia.
En la Escuela Primaria Venustiano Carranza, ubicada en el número 34 de la avenida Zaragoza, las niñas y los niños inician su formación poco después de las siete y media, para poder ingresar unos minutos antes de las 8:00 a.m.
El ciclo escolar 2023-2024 inicia este 28 de agosto, las madres y padres de los menores, platican y preguntan entre ellos por los profesores que darán clases en los grupos en que están sus hijos porque algunos están confundidos por las asignaciones que se habían anunciado.
Luego de que ingresaron los estudiantes, un pequeño grupo madres se reúne para platicar de quién va a ofrecerse como vocal del grupo, tras hablar de quién tendría disponibilidad, una mujer de pantalón de mezclilla y blusa rosa, saca la duda por el material que otorgará la Secretaría de Educación Pública (SEP).
“¿Cómo vamos a saber bien qué va a pasar con eso de los libros?”
Otra de las personas del grupo le contesta que además de lo que más o menos se rumora, seguramente la maestra del grupo les mandará a decir cómo funcionará, pero que también pueden preguntarle en estos días de la semana. En el grupo se lanzan otros pocos de comentarios, pero cambian de inmediato el tema para hablar de los útiles escolares que les pidieron a los niños.
Luego de que se formaron e ingresaron las niñas y niños, las preguntas a las encargadas que están en la puerta son por documentación que faltó entregar o por la posibilidad de pasar para ir a hablar con algún administrativo.
Algunas personas que llegaron a tiempo para dejar a los menores, corren para ir al trabajo o para dejar a otro de sus hijos; más tarde otros se preocupan porque vuelvan a abrir la puerta porque recién llegaron con sus hijos, seguramente por el tráfico o porque se desacostumbraron a despertar temprano.
En otros grupos de personas también hablan de que no consiguieron el uniforme completo y preguntan por el lugar para conseguir ciertas prendas, otros dicen que no pudieron comprarlo en estos días y que mientras mandarán a los menores con ropa casual y esperan que no haya regaños o llamados de atención.
Una vez que dejaron de entrar los alumnos de la escuela primaria, iniciaron los honores a la bandera y una variedad de familiares se quedaron tras las rejas para ver por otros momentos a los pequeños, pues la preocupación está en cómo la pasarán en su primer día.


