Por: Carmen Galván
Si tienes planeado visitar el Centro Histórico de Querétaro durante esta Nochebuena, no te puedes perder el Nacimiento Monumental del Jardín Zenea.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia en Querétaro a través de una investigación que realizó Dante Romero, señala que esta tradición tiene más de 30 años.

El primer nacimiento de este tipo en la Ciudad se montó en la inauguración de las celebraciones de 1993 ocasión que fue descrita como “una noche fresca que enmarcó el inicio de los eventos navideños”, el cual se colocó en los prados del Jardín Zenea.
En ese momento su instalación estuvo a cargo de la Casa de Carros del Patronato de las Fiestas de Querétaro que hasta ahora ha continuado con la atención.

El nacimiento está conformado por 38 piezas dividido entre las jardineras las distintas escenas y personajes bíblicos a manera de secciones, entre las escenas destaca la Creación de Adán y Eva, la Sagrada Familia, pastores y pastorcitos, los Reyes Magos, así como el “Infierno”, pero el centro simbólico de toda la escenificación religiosa es el conocido Portal de Belén, con el niño Jesús, María y José usualmente rodeados de rebaños de borregos, un buey y un asno.

De acuerdo con la investigación, con la disposición de un Nacimiento a gran escala y en una plaza pública facilitó el acceso a las representaciones bíblicas para los transeúntes y un contacto cercano con distintos tipos de trabajo de arte popular que amplifica a dimensiones humanas las tradicionales figuras, además de ser un atractivo turístico.
Además, a lo largo de los años ha cambiado el material en el que se realiza el Nacimiento, pues en un inicio era de madera y arcilla y ha cambiado de material en el transcurso de los años.


