- Redacción
La ofrenda instalada en Palacio Nacional se convirtió en un homenaje a las mujeres que han marcado la historia y la vida en México. Entre flores de cempasúchil, cantos, colores y fuego, el altar recuerda a las que sembraron, sanaron, narraron y defendieron su tierra.
El montaje rinde tributo a las ancestras que, desde distintas regiones y comunidades, representan la fuerza, sabiduría y amor que sostienen la memoria colectiva.
“Honramos a las que cuidaron la milpa, a las que curaron con hierbas, a las que contaron historias bajo la luna, a las que defendieron su tierra y dignidad”.
Ellas siguen aquí, en la voz del viento, en el pulso de la tierra, en el eco de cada palabra de su lengua materna.
Nuestra ofrenda es para ellas: por su fuerza, su sabiduría y su amor infinito. Ancestras de todas y todos los mexicanos”, señaló la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum.


