El titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales, detalló que la Ley General de Aguas se basa en el Artículo 4 Constitucional, cual garantiza a los mexicanos tener agua y al saneamiento de la misma, además, explicó que la Reforma a la Ley de Aguas Nacionales se fundamenta en el Artículo 27 Constitucional.
Efraín Morales afirmó que quienes están en contra de la reforma de la Ley de Aguas está defendiendo únicamente sus intereses, señalando que solo busca acaparar el agua para su beneficio y seguir comerciando con el líquido.
“Quienes están en algunas ocasiones oponiéndose a esta iniciativa, quienes generan campañas de desinformación, quienes están muy preocupados porque no se pase esta ley en los términos planteados, lo que están haciendo es defender sus intereses porque son quienes durante muchos años al amparo del poder político y económico han acaparado grandes cantidades de agua y con eso no han permitido que quienes realmente la necesita, sobre todo pequeños y medianos productores, comunidades rurales e indígenas puedan acceder al gua que le pertenece al pueblo de México”
En el caso de Ley de Aguas Nacionales, se busca que el Gobierno de México recupere la gestión del manejo de las aguas en el territorio a favor de la ciudadanía, mediante el siguiente ordenamiento:
• El Estado mexicano será el único responsable de regular y garantizar el uso del agua.
• No será posible transmitir títulos de concesión entre particulares.
• Eliminar los cambios de uso.
• Se crea un nuevo Registro Nacional del Agua.
“El principal cambio es que el agua deje de verse como una mercancía y se reconozca como derecho humano, como un bien estratégico para el desarrollo de nuestro país, con el ordenamiento de las concesiones el Estado Mexicano es el único facultado para poder llevar a cabo el otorgamiento de concesiones”, expuso el funcionario federal.
Apuntó que, con la anterior Ley de Aguas Nacionales, una sola persona, con dinero, adquiría varias concesiones, acaparando el recurso que podría ser destinado a comunidades que lo necesitaban.
Asimismo, ejemplificó los abusos en los cambios de uso del agua, pues quienes tenían el acceso al líquido decían que era para un objetivo, cuando era utilizado para otros fines, incluso comercial.



