- Carmen Galván
Querétaro se convirtió en sede de la nueva planta de manufactura de electrofisiología de la empresa Abbott, dedicada al desarrollo de tecnología médica para la atención de padecimientos cardiovasculares.
La planta está ubicada en el Parque Industrial Finsa III, en la delegación de Santa Rosa Jáuregui, Querétaro y representó una inversión de 200 millones de dólares, además de estima que generará hasta mil 200 empleos locales para el año 2030.
De acuerdo con David Kershenobich, secretario de Salud del Gobierno de México, la instalación de una empresa de este tipo en el país es relevante, ya que el acceso oportuno a tecnología de diagnóstico y tratamiento en electrofisiología puede mejorar los desenlaces clínicos y fortalecer la atención cardiovascular en México.
Señaló que las arritmias cardíacas y la fibrilación auricular representan condiciones de alto riesgo, estrechamente relacionadas con las enfermedades cardiovasculares, que constituyen la principal causa de muerte en el país.
“Hay que recordar que estas son unas de las principales causas de enfermedad y mortalidad en México; sus complicaciones, como los infartos cerebrales, se relacionan con discapacidad severa, pérdida de la calidad de vida y altos costos para las familias y el sistema de salud”, enfatizó.
A través de un mensaje en video, el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, agradeció la inversión y la confianza de Abbott en el talento queretano.
“Esta nueva planta representa una inversión de 200 millones de dólares y la producción de tecnología médica de última generación para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades del ritmo cardíaco”, subrayó el gobernador.
Por su parte, Marco Antonio del Prete Tercero, secretario de Desarrollo Sustentable (Sedesu), indicó que desde hace cuatro años se presentaron las condiciones económicas del estado para concretar la llegada de esta inversión.
Destacó que se trata de la primera planta de manufactura médica en Querétaro, lo que abre la puerta a este nicho de mercado y permitirá trabajar en el desarrollo de proveedores locales para la empresa.
En tanto, Robert Ford, CEO de Abbott, señaló que la compañía tomó la decisión de ampliar sus operaciones en México al considerar que es uno de los mejores países para hacer negocios, además de que cuentan con una presencia de 90 años en el país.
Enfatizó que con esta inversión se incrementará el número de colaboradores en México, ya que actualmente cuentan con mil 400 empleados, con la proyección de alcanzar mil 200 nuevos empleos adicionales al final de la década.
La nueva planta de Abbott se convierte en la sexta instalación de manufactura de electrofisiología a nivel mundial, sumándose a sus operaciones en Estados Unidos y Costa Rica.
La planta se dedica al uso de dispositivos médicos avanzados que diagnostican y tratan arritmias cardíacas, como la fibrilación auricular, además de catéteres terapéuticos y sistemas de acceso vascular.


