Carmen Galván
Un total de 16 mil personas a la semana se tiene permitido que puedan subir en el área natural protegida de la Peña de Bernal, de acuerdo con el Estudio de Capacidad de Carga para el Área Natural Protegida con Categoría de Paisaje Protegido “Peña de Bernal”.
En la edición del 11 de febrero en La Sombra de Arteaga se informó que hay 14 senderos reconocidos y autorizados en la Peña de Bernal, los cuales son administrados por el municipio de Ezequiel Montes, así como El Campamento Chichidho y Ecoturismo Los Cuervos.
El municipio administra los senderos de Peña de Bernal y el Sendero Tradicional; El Campamento Chichidho administra los senderos de Piedra Partida, El Castillo, Cara Norte, Cara Este, Los Olvidados, La Tortuga y El Puerto; mientras que Ecoturismo Los Cuervos administra los senderos El Safari, Los Burritos, Las Cuevas, Los Atlantes y El Manantial.
Estos nodos se encuentran equipados con infraestructura y los servicios necesarios para la atención al turismo, como los caminos de acceso con señalización, áreas de descanso y, en algunos casos, servicios adicionales como guías, restaurantes y servicios sanitarios.
El estudio de carga incluye los valores de la capacidad de carga física, la capacidad de carga real y la capacidad de carga efectiva; esta última es el número máximo de personas que pueden acceder al sitio sin comprometer su conservación ni afectar la experiencia de los visitantes.
En este sentido, la capacidad de carga efectiva al día en todos los senderos es de 2 mil 286 personas, mientras que a la semana se estima que la capacidad máxima son 16 mil personas a la semana.
Los senderos de la Peña de Bernal y Tradicional tienen una capacidad física de más de 10 mil personas cada uno al día, pero su carga efectiva disminuye hasta 353 y 411 respectivamente, pues de esta manera no se afecta el ecosistema de la Peña de Bernal.
En este estudio, se estableció que se puede hacer uso turístico y recreativo siempre que no se provoque una alteración significativa a los ecosistemas; no obstante, en el verano de 2023 se registraron entre 10 mil a 15 mil visitantes semanales, el doble cuando el promedio eran 7 mil visitantes en días no vacacionales, así como en vacaciones se registró una derrama de 20 millones de pesos y una ocupación hotelera promedio del 80%.
Además, que también se reportó un turismo negativo en el monolito como vandalismo, vehículos todo terreno en lugares no permitidos, manejo inadecuado de aguas residuales, erosión de senderos, extracción de rocas, así como se identificaron 357 especies invasoras.


