- Redacción
El pleno del Senado de la República aprobó por unanimidad la reforma constitucional que busca eliminar las llamadas “pensiones doradas” en organismos paraestatales y dependencias públicas, iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La propuesta recibió 116 votos a favor y fue turnada a la Cámara de Diputados para su análisis y eventual aprobación. De concretarse, establecerá un límite a las jubilaciones de altos mandos en empresas del Estado, organismos públicos y banca de desarrollo.
De acuerdo con el dictamen, la medida impactaría a 6 mil 297 ex burócratas que actualmente perciben pensiones superiores al nuevo límite. La reforma establece que ninguna jubilación podrá superar la mitad del salario mensual de la presidenta de la República, lo que equivale aproximadamente a 70 mil pesos.
Con este cambio, pensiones que actualmente superan los 100 mil pesos e incluso alcanzan montos cercanos al millón de pesos mensuales se reducirían al nuevo tope establecido en la Constitución.
Durante la discusión en tribuna, legisladores de distintas fuerzas políticas coincidieron en la necesidad de eliminar los excesos en las jubilaciones del sector público, aunque también expresaron preocupaciones sobre el alcance constitucional de la reforma y sus posibles implicaciones en materia de derechos adquiridos.
La modificación plantea reformar el artículo 127 de la Constitución para impedir que existan pensiones superiores al límite establecido.


