Durante la conferencia mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que se aprobaron los lineamientos claves del Plan B de la reforma electoral, mientras que la propuesta para adelantar la revocación de mandato fue desechada.
“Se aprobó el Plan B en la parte que tiene que ver con los privilegios, es la parte que nos importaba más, que los impuestos de la gente no se vayan a pagar sueldos y gastos millonarios a funcionarios del Instituto Nacional Electoral, a sus consejeros y tribunales”, señaló mandataria federal, al afirmar que esos recursos serán destinados a salud, educación y programas de bienestar.
Mientras que la modificación relacionada con la consulta de revocación de mandato fue rechazada por el Senado, al respecto la presidenta explicó que la propuesta no pretendía obligar a realizar una revocación de mandato en 2027, sino que se ampliaría la posibilidad que este ejercicio pudiera efectuarse en un momento distinto al cuarto año de gobierno.
Dicha modificación abriría la posibilidad de que la consulta pudiera realizarse también en el tercer año del sexenio, pese a que coincidiría con procesos electorales, sin embargo, defendió que esto sería solo si la ciudadanía lo solicitaba mediante firmas, considerando que la decisión de excluir ese mecanismo no beneficia al país.

“No es que la presidenta quiera necesariamente la revocación de mandato en el 27, sino abrir la posibilidad de que la revocación de mandato del presidente o la presidenta no sea necesariamente en el cuarto año, sino que también sea en el tercero. No es obligatoria, tiene que solicitarse con firmas”, declaró la presidenta.
Sheinbaum Pardo indicó que desde su perspectiva los partidos tenían temor de que si la presidenta va en la boleta y “no haciendo campaña por un partido político o por otro”
“Desde mi perspectiva eso es lo que a ellos les dio temor. Aunque en realidad no tienen razón, porque una cosa es la revocación de mandato y otra la votación Constitucional. De todos los argumentos que dieron ayer, no había uno solo, uno solo que tuviera argumentos suficientes para que la revocación no se hubiera podido hacer en el 2027 o para el siguiente presidente o presidenta en el 2033”, afirmó.
La presidenta de México destacó que el Congreso sí aprobó los aspectos centrales del Plan B que permitirá ahorrar recursos públicos y reducir los privilegios.
“Ahora, se aprobó lo principal, que es disminuir privilegios, que es en esencia la lucha que siempre hemos dado. Nosotros luchamos por acabar con el régimen de corrupción y privilegios que prevaleció por lo menos por 36 años”, afirmó la mandataria.
Mencionó que entre los cambios avalados están: la reducción de prestaciones y seguros médicos para consejeros electorales, límites salariales conforme a la Constitución, recortes presupuestales en órganos legislativos y ajustes en la integración de ayuntamientos para evitar el crecimiento burocrático.


