- Manuel Chávez
Los sueños, cuando se cumplen, evolucionan; es el caso de Alejandro Chávez Zavala, que un día soñó con bailar y ahora enseña a niños y jóvenes a crecer mediante la danza contemporánea.
Chávez Zavala inició en el mundo de la docencia hace 20 años, de forma empírica, sin saber enseñar, pero con ganas de transmitir los conocimientos que los años de carrera como bailarín le habían dado.
“Estaba nervioso; me invitaron por primera vez a dar clase a niños y a jóvenes. Me inventé la clase en cuanto a lo que podía entender de lo que yo sabía en ese momento; no tenía mucha preparación, pero aun así logré captar la atención, sobre todo de los niños. Era pesado la primera vez, porque a falta de todas esas herramientas para enseñar, pues había deficiencias”.
A partir de ahí, Alejandro buscó la forma de prepararse, estar listo para cuando se siguieran presentando oportunidades de este tipo, por lo que estudió docencia del arte escénico y desarrolló su propio método de enseñanza enfocado en el autoconocimiento del cuerpo que enseña la danza contemporánea.

“El arte contemporáneo, en especial la danza contemporánea, busca no solamente en la cuestión de hacer el trabajo coreográfico, sino que para mostrar cuerpos en movimiento con algo que decir, si no se puede llevar hasta la parte curativa, que es una de las cosas que quisiera desarrollar para este método, que yo he ido creando, ha sido a través de investigar mucho, sigo investigando para, develar secretos para mí y para después dárselos a la gente que pueda tener una mejor movilidad, una mejor salud”.
Pero el trabajo de la danza no solo ayuda al desarrollo físico, sino que también aporta en la parte cognitiva, en su experiencia, Chávez Zavala ha trabajado con grupos de personas con discapacidad auditiva a las que practicar les ayudó a mejorar su rendimiento académico.
“Les aporta en la parte cognitiva, para darte un ejemplo, cuando trabajé con niños sordos en un centro de atención múltiple en Tequisquiapan, se hizo una evaluación con las maestras que les daban clase ahí y me mencionaban que el nivel de atención, el nivel de aprendizaje en seis meses que estuve yendo una vez por semana, mejoró”.
Además de esta experiencia, también ha impartido clases a personas con discapacidad intelectual, lo que representó continuar aprendiendo e investigando para comunicar el conocimiento de formas digeribles para todos.
Actualmente, Alejandro Chávez Zavala dirige su compañía independiente “Ciudad Interior”, es docente en la escuela Sunhills Valley y brinda talleres a infancias vulnerables en comunidades dentro del estado de Querétaro, ya que ha encontrado en la docencia una manera de aportar a su sueño de bailar.
“Es el siguiente paso, como ejecutante, yo estoy a punto de cumplir 30 años y el siguiente paso es dejar lo que siempre he hecho como coreógrafo, pero ya dedicarme totalmente solo a la docencia, que es un terreno que se puede expandir mucho y puede ayudar mucho el entorno, desde el personal, psicológico, emocional, hasta el social. Creo que hay mucho por hacer y es un terreno muy grande en el cual hay muchísimas oportunidades porque ahora ya la danza está en el estado, está creciendo bastante”.


