“No creo que haya sido el presidente Trump quien haya encabezado esta ofensiva”, afirmó Claudia Sheinbaum al ser cuestionada sobre la ofensiva diplomática y mediática contra el gobierno de México.
Durante la conferencia mañanera, la presidenta Sheinbaum Pardo señaló que detrás de las presiones hacia su gobierno existe una red de sectores ultraderechistas de Estados Unidos que buscan deteriorar la relación bilateral por razones ideológicas.
“Hay mucho diálogo con el Gobierno de Estados Unidos. De hecho, les confieso que yo no creo que sea el presidente Trump quien ha encabezado esta ofensiva en distintos temas, no lo creo”, dijo Claudia Sheinbaum Pardo.
La presidenta destacó las diferentes reuniones con personaje de alto nivel del gobierno estadounidense que demuestran que el diálogo sigue vigente; tal como la reciente visita con el secretario de Seguridad de Estados Unidos a México. El contancto permanente del canciller mexicano con funcionarios de la Casa Blanca y el Departamento de Estado. Así como la próxima reunión con el secretario de Marina con la Marina y la Guardia Costera estadounidense.

La presidenta dejó en claro que su Gobierno no acepta la injerencia extranjera, además de que recalcó que es legítimo dudar “del verdadero interés” de las acusaciones por narcotráfico de diez funcionarios mexicanos, entre los que se encuentran el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el senador morenista Enrique Inzunza.
La presidenta Sheinbaum señaló que los verdaderos promotores del conflicto son sectores ultraconservadores de ambos países, cuya agenda consiste en oponerse a programas sociales, a la inversión en educación pública y a lo que denominó un gobierno humanista.
“Y se juntan pues con los de la ultraderecha en México. Que antes querían pasar como de centro, luego medio de derecha y ahora ya de plano se fueron al extremo derecha. Que, como lo he dicho, la derecha, a diferencia de un gobierno humanista, pues son muy autoritarios, no están de acuerdo en políticas que ayuden a los que menos tienen, no están de acuerdo con los programas de bienestar, no están de acuerdo con la inversión en educación pública. Lo que fue todo el proceso neoliberal y, además, una visión ahora pues muy muy autoritaria”, subrayó la presidenta.


