- Por: Germán Ramírez
La Odisea
Calificación: 5/5
Estamos ante un proyecto sin precedentes, una cinta que visualmente no roza la perfección, sino que la toma con la mano y la convierte en su mejor arma. Sin duda, es un clásico instantáneo que fácilmente se convierte, para un servidor, en la mejor película del año.
Por: Germán Ramírez
Género: Drama, Terror, Comedia Negra, Suspenso.
Clasificación: B-15.
Sinopsis
Tras la guerra de Troya, el legendario Odiseo emprende el largo y peligroso regreso a su hogar en Ítaca, donde su esposa, Penélope, y su hijo, Telémaco, lo esperan desde hace mucho tiempo mientras resguardan el reino de los numerosos pretendientes que acechan el trono.
Sin embargo, el camino de vuelta se convertirá en una epopeya legendaria en la que deberá enfrentarse a dioses hostiles y criaturas mitológicas que pondrán a prueba no solo su ingenio y valentía, sino también su propia humanidad.
Crítica
Puede que los proyectos de un director como Christopher Nolan no sean del gusto de todos por la forma en que dirige o desarrolla sus historias. Sin embargo, sea cual sea tu opinión sobre su cine, lo que hace en esta cinta está a otro nivel visual.
Nos entrega algo que mis ojos jamás habían visto de esta manera en la gran pantalla y, lo mejor, es que gran parte de ese impacto no solo se apoya en el extraordinario trabajo de su director de fotografía o en un montaje exquisito, sino también en el uso de efectos prácticos que hacen todo aún más épico.
Con ello demuestra que producciones completamente digitales, como la trilogía de Avatar, están muy lejos de ofrecer un espectáculo visual tan sorprendente.
Y es que entiendo los primeros comentarios que surgieron, comparándola con El Señor de los Anillos o Ben-Hur. No porque se parezcan entre sí, sino porque les aseguro que, al igual que esas grandes producciones, habrá un antes y un después en la industria del cine, particularmente en el cine fantástico.
Pero su grandeza no solo radica en el apartado visual, que de por sí ya es mucho. También destacan las actuaciones de su reparto, una dirección impecable, una banda sonora exquisita que hace aún más épico el viaje y un guion que, a pesar de modificar muchos elementos de la obra original para adaptarla a la actualidad, logra conservar su esencia, aunque con algunas fallas narrativas.
Aquí es donde quiero tocar dos puntos.
El primero es la necedad de un sector del público que, sin haber visto el largometraje, se atreve a criticar de manera absurda un proyecto del que no conoce absolutamente nada: ni su narrativa ni el grado de fidelidad que tendrá con respecto a la obra original. Solo buscan hacer ruido para llamar la atención o simplemente se dejan llevar por la opinión de los demás, enfocándose en aspectos tan superficiales como el cambio de color de piel de un personaje, olvidando que se trata de una adaptación de la novela y no de una representación literal de la misma.
El segundo punto tiene que ver con el formato en el que fue grabada la película. Al tratarse de una cinta filmada en su totalidad con cámaras IMAX de 70 mm, lamentablemente no existen salas en nuestra ciudad ni en nuestro país capaces de proyectarla en ese formato. Por ello, solo podremos apreciar alrededor del 70 % de toda su majestuosidad. Aun así, logra ser fascinante y ofrecer un espectáculo visual descomunal y único.
Volviendo a la cinta, es imposible que, a estas alturas, el público que acude al cine a ver una película de Christopher Nolan no sepa a qué va. Desde su segundo largometraje, Memento, pasando por la trilogía de Batman: El Caballero de la Noche, El Origen, Interestelar, Dunkerque, El Gran Truco y hasta su filme más reciente antes de este, Oppenheimer, el director siempre ha mantenido un estilo narrativo único y poco convencional dentro de la industria.
Ese estilo, por supuesto, no es del agrado de todos, pero también es la razón por la que hoy es considerado uno de los directores más relevantes del cine contemporáneo. Y es precisamente con esa forma tan particular de contar historias como envuelve a Odiseo en su travesía, entregándonos una dirección impecable que, para un servidor, representa la culminación de su carrera en este apartado.
Pero para que no solo el apartado visual alcanzara nuevos límites, era necesario contar con un elenco a la altura. Y es aquí donde debo destacar a cinco actores. Sí, absolutamente todo el reparto está al nivel del proyecto, pero estos cinco dan un paso más y convierten este viaje en una experiencia aún más inolvidable.
Comenzando con Matt Damon (Rescate a Marte, Mente Indomable, Interestelar), quien da vida a nuestro protagonista. Sin duda, con esta película demuestra estar listo para conquistar un nuevo Óscar, ya que su actuación es simplemente magistral.
Pero no está solo. Por primera vez en muchos años veo a Tom Holland (Lo Imposible, la saga de Spider-Man) completamente irreconocible en cuanto a su rango actoral. Ha dejado atrás la imagen del joven Peter Parker y demuestra que proyectos como este son el camino que debería seguir de ahora en adelante.
También contamos con la enorme Anne Hathaway, quien confirma una vez más por qué es una de las mejores actrices de su generación. Su interpretación resulta magnética e impactante, convirtiéndose en el personaje que más logra conectar emocionalmente con el espectador.
Sin embargo, tendrá una gran rival dentro de la misma película. Me refiero a Samantha Morton, quien interpreta a la bruja Circe con una actuación impecable, aterradora e inquietante. No solo protagoniza la escena más impactante de toda la película, sino que además deja claro que Christopher Nolan tiene el talento necesario para incursionar en el cine de terror. De hecho, la secuencia protagonizada por ella es, para un servidor, la escena más perturbadora que ha visto en una sala de cine en muchos años.
Y, por supuesto, no podía faltar Robert Pattinson, en el papel de Antínoo, quien para mí entrega la mejor actuación de toda la película. Si algo consigue el actor es hacer que odies profundamente a su personaje y desees verlo caer lo antes posible, gracias a la interpretación de un ser despreciable, sin moral ni escrúpulos. Creo que desde hace años merece mucho más reconocimiento dentro de la industria cinematográfica.
Pero también quiero destacar la banda sonora, que es impecable y logra potenciar cada emoción, ya sea positiva o negativa. Se convierte en un personaje más de la historia y en un elemento fundamental para que toda la película funcione como debe.
Y qué decir de la ambientación, que simplemente te dejará con el ojo cuadrado. Consigue transportarte a ese mundo con una belleza y una sutileza extraordinarias. Para rematar, el diseño sonoro termina por envolverte por completo en la aventura y solo te suelta cuando aparecen los créditos finales. En ese momento, lo único que podrás pensar es: ¿qué diablos acabo de ver?.
Pero, a pesar de lo mucho que, como ya quedó demostrado, me gustó la cinta, debo señalar dos aspectos negativos.
El primero tiene que ver con su narrativa, que, aunque cuenta con una buena estructura, en algunos momentos no logra impactar tanto como lo hizo la novela. Si bien presenta numerosos cambios con respecto a la obra original, algunos de ellos son demasiado importantes como para no afectar la forma en que el espectador vive la aventura de Odiseo, haciéndola menos íntima y menos aterradora de lo que pudo haber sido.
El segundo punto es que, a pesar de que Christopher Nolan ha mostrado una evolución en la construcción de sus personajes femeninos, todavía no consigue darles el impacto que realmente necesitan y merecen. Considero que, si finalmente decide aventurarse a dirigir una película de terror, como se ha mencionado en diversas ocasiones, tendrá la oportunidad perfecta para dar ese paso definitivo en este aspecto.
Al final, estamos ante un largometraje espectacular y único, de esos que aparecen muy pocas veces y que, de una u otra manera, terminan cambiando la historia del cine.
Pero, sobre todo, me quedo con las grandes enseñanzas que tanto la novela como Nolan logran transmitir. A pesar de los cambios realizados en la adaptación, la esencia de La Odisea permanece intacta y conserva temas tan importantes como la hospitalidad hacia el prójimo, la traición a la confianza, el amor por la familia, las terribles secuelas que las guerras dejan en la sociedad, el ego, la soberbia y muchos otros valores y reflexiones que se hacen presentes en cada una de las aventuras del protagonista.
Sin duda, esta es, hasta el momento, la carta más fuerte rumbo al Óscar a Mejor Película y a muchas otras categorías.
Y, sobre todo, es una cinta que sí o sí merece disfrutarse en la pantalla grande.


