La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que los aranceles con Estados Unidos se mantienen sin cambios, luego del anuncio del presidente Donald Trump de la imposición de un nuevo gravamen del 10%.
Al ser cuestionada por la reunión con el representante comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, la presidenta aseguró que “fue una muy buena reunión” en la que se avanzó en la revisión del T-MEC y se lograron acuerdos bilaterales.
“¿Qué le pasa a México? se queda igual que como estaba. Todos los productos que se exportan dentro del Tratado de Libre Comercio tienen cero arancel, con excepción de vehículos de acero. Los productos que se exportan fuera del tratado de Libre Comercio tienen un arancel del 10 por ciento. En este momento no tenemos nuevo arancel del que teníamos previamente”, detalló la presidenta.
La mandataria puntualizó que la reciente medida por trabajo forzado bajo la Sección 301 sustituye al arancel aplicado en febrero de 2026, por lo que no representa una carga tributaria adicional para el país.
Sheinbaum señaló que la revisión del T-MEC se hace ante “una nueva visión” que tiene la administración de Donald Trump de protección de su economía y de imposición de aranceles al resto del mundo, incluido México. Por ello, dentro de las negociaciones se busca llegar a un acuerdo de largo plazo.
“Lo que busca Estados Unidos es mayores reglas de origen, ¿qué quiere decir?, si vamos a exportar un vehículo, en este momento tenemos un 25% de arancel, menos lo que produce EU, es decir, lo que se fabrica en EU por una decisión unilateral que se toma en EU. Lo que estamos buscando es que esas reglas de origen sean regionales, que no solo se descuente lo que se fabrica en EU sino lo que se fabrica en Mexico, eso es lo que estamos buscando, es lo que se plante entre otras cosas”, explicó la mandataria.
Reiteró que al único acuerdo al que han llegado con Estados Unidos es mantener en Tratado Comercial por 10 años más, como estaba establecido bajo un esquema de revisiones anuales, sin embargo, en las reuniones se busca que el tratado se extienda por más de diez años o que en la revisión de los próximos años solo se revise el cumplimiento de los acuerdos a los que puedan llegar durante 2026.


