Luego de que ayer se encontrara el cadáver del chofer de UBER, Noé Cruz, en la comunidad de San Antonio Calichar, se intensificaron las investigaciones para esclarecer su homicidio.
Fuentes cercanas a la investigación revelaron a AlertaQro que el día de la desaparición de Noé recibió una llamada en su número personal, de alguien que le solicitaba un viaje a aquella región, por lo que aceptó realizar el traslado fuera de los protocolos de UBER, toda vez que era una zona identificada como de riesgo.
Previendo algún riesgo, Noé avisó a sus compañeros, a través de un grupo de whatsapp, que realizaría el viaje y compartió su ubicación en tiempo real, herramienta que permite ver los desplazamientos de la persona en el momento, a través del GPS del teléfono.
Los compañeros de Noé se percataron de que al llegar a San Antonio Calichar, el dispositivo ya no se movió, por lo que varios de ellos siguieron el rastro y llegaron hasta la última ubicación que les daba la aplicación, pero no encontraron el VW Vento que conducía el hoy occiso.
Horas más tarde presentaron la denuncia ante la Fiscalía del Estado por la desaparición de Noé y se iniciaron las investigaciones para su búsqueda.
Ayer por la mañana la PGJ de Guanajuato notificó que habían encontrado un cuerpo, e indicios que les hacían suponer que se trataba del chofer; asimismo, indicaron tener certeza que el lugar del hallazgo fue donde la persona perdió la vida.
De acuerdo con otros choferes de UBER, durante las últimas semanas se han registrado al menos 4 casos más similares, donde compañeros han sido encontrado muertos o están desaparecidos, coincidiendo en que todos iban a realizar servicios al estado de Guanajuato.


