“Mentiras Peligrosas”… una película de suspenso para ver este fin de semana
Desde la caseta de Proyección (No.224) Mentiras Peligrosas (Netflix)
*MENTIRAS PELIGROSAS (Netflix)
Reparto: Camila Mendes, Jamie Chung, Sasha Alexander, Cam Gigandet, Elliott Gould, Jessie T. Usher, Garfield Wilson, Briana Skye, Trevor Lerner, Nick Purcha, Stefania Indelicato, Erika McKitrick.
Director: Michael Scott (“Buscando pajera por Navidad”).
Clasificación: “B”.
Por: Germán Ramírez.
Para sorpresa de todos, un anciano millonario le deja su herencia a su nueva cuidadora, que se ve envuelta en una red de engaños y asesinatos. Si quiere sobrevivir, no puede fiarse de nadie, ni siquiera de sus seres queridos.
El gran problema de la película radica en su absurdo guión, el cual a pesar de tener una interesante primicia, no sabe desenvolverse y lleva a la trama a la torpeza, debido a la mala ejecución de su historia y de los personajes; ya que pone a éstos en situaciones exageradas y poco lógicas para imprimirle suspenso e intriga al filme, algo que jamás sucede por lo predecible y nada lógico que se torna. Así como a lo apresurado de su desenlace y a la poca desenvoltura de sus personajes secundarios, los cuales nunca tienen el tiempo necesario en pantalla para conocerlos y mucho menos, para darle la importancia, que al final resultan tener.
A lo anterior se le suma un mal reparto, a pesar de un buen trabajo de su protagonista (Camilla, “La Cita Perfecta”), y aunque no es un estupendo trabajo, éste sobresale principalmente al mal manejo del resto del elenco, que no entrega nada poderoso a sus personajes y en algunos casos, sus actuaciones caen en la flojera; aún así, Camilla no es suficiente, como en otros filmes, para mantener la película en pie.
Ante la producción, la cinta está a la altura de las cintas para cine o de aquellas de la plataforma que cuentan con grandes estrellas, principalmente ante filmes de terror de alto presupuesto; por desgracia, esto no la ayuda, ya que se puede decir que es lo único que puede presumir, principalmente en su gran producción artística, que la puede colocar a la altura de El Conjuro, principalmente por la casa y ante el manejo de su cámara, ya que ésta imprime más suspenso al espectador, que la banda sonora o la expresión de sus personajes.
Por último, hay que mencionar que deja varios hilos al aire y sin concluir, así como un final demasiado feliz para este tipo de filmes, pero que ya se veía venir y no es nada satisfactorio; lo peor, es que no deja ninguna enseñanza realmente buena, por lo menos al público, algo que si hacen muchas otras películas, a pesar de ser malas.
Al final estamos ante un filme demasiado simple y predecible, que hasta en sus momentos más “fuertes” puede ocasionar ataques de risa, como le sucedió a un servidor, por lo absurda que llega ser.


