Por: Mariana Guerrero.
Foto ilustrativa.
La población mexicana no estará obligada a aplicarse la vacuna contra el Covid-19, una vez que ésta se encuentre disponible en el país, sin embargo, el ideal es que todos se vacunen; afirmó este martes, durante el Pulso de la Salud en la conferencia mañanera, el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Desmintió que los efectos secundarios, en las pruebas de dicha vacuna, sean mortales o de alto riesgo; por lo que, resaltó, es importante que la ciudadanía se mantenga bien informada al respecto.
“Lo más importante es la libertad, somos libres… Hasta ahora, afortunadamente, no hay desgracias provocadas por la vacuna… aclararlo también para desmitificar, que sepamos realmente lo que está sucediendo y que la gente esté informada”.
En este sentido, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López Gatell, explicó que todos los productos farmacéuticos, particularmente las vacunas, se elaboran bajo un proceso mundial muy estricto y cuidado, el cual pasa por distintas pruebas para determinar la seguridad de los mismos, es decir, que no causen daños o reacciones.

“A nivel mundial, es un proceso muy cuidado, pasa distintas pruebas: la investigación preclínica, experimentos in vitro (sin seres vivos), investigación preclínica en animales, investigación clínica con humanos; ésta se divide en 4 fases: 1) personas sanas y en poco número; 2) centenas de personas; 3) miles de personas; 4) vigilancia post-comercialización”.
El funcionario federal afirmó que, durante el proceso, sí se llegan a presentar efectos secundarios o reacciones alérgicas, pero que éstos son mínimos y hasta raros, en comparación con el número de personas que participan en cada fase; además, el control de la vacuna continúa, aun cuando ésta se encuentre ya en el mercado.
“Las vacunas son los productos más cuidados en el ámbito farmacéutico. No hay duda que pueda haber algunos efectos secundarios, pero son sumamente raros; la investigación sigue una vez que los productos estén en uso”.


