Rubén Rocha Moya retomó su cargo como gobernador constitucional de Sinaloa, luego de 112 días de licencia temporal, luego de que el gobierno de Estados Unidos anunciara que lo investiga por sus nexos con Los Chapitos y solicitara su extradición al gobierno de Claudia Sheinbaum.
A través de un comunicado en sus redes sociales explicó que regresa “con la frente limpia y en alto” y afirmó que es su deber cumplir con el mandato de las y los sinaloenses que lo eligieron hasta 2027.
“Es mi deber cumplir con el mandato de las y los sinaloenses, quienes me eligieron como titular del Poder Ejecutivo para gobernar hasta el 31 de octubre de 2027”, afirmó al anunciar su regreso.
“Hoy regreso al ejercicio de mi responsabilidad como Gobernador de Sinaloa con la frente limpia y en alto, y con la fuerza de la verdad de nuestro lado”, añadió.
Rocha Moya afirmó que desde el 1 de mayo se puso al orden del sistema de justicia para que fuera investigado de “las falsas acusaciones, que con motivaciones políticas e injerencistas de la ultraderecha nacional y extranjera, me hiciera sin ninguna prueba, una oficina del Gobierno de Estados Unidos”.
Al transcurso de 112 días la Fiscalía General de la República (FGR) determinó que no hay elementos de prueba que sustenten las acusaciones de Estados Unidos.
Cabe recorder que el gobernador y nueve personas más, entre ellas el senador Enrique Inzunza y el presidente municipal de Culiacán con licencia Juan de Dios Gámez Mendívil, son requeridas por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, para responder por a las acusaciones de los delitos de conspiración para importar narcóticos, narcotráfico, corrupción y posesión de armas de fuego, por lo que el gobierno estadounidense solicitó a México su detención urgente con fines de extradición.


