“Avatar: Fuego y Ceniza”, un espectáculo visual que no logra renovar su historia
🎥 Avatar: Fuego y Ceniza | ⭐ 3/5
- Por: Germán Ramírez
Cinta muy entretenida y visualmente deslumbrante, que peca por una trama poco coherente, mal estructurada y, sobre todo, repetitiva.
Género: Fantasía, Drama, Ciencia Ficción
Clasificación: B
Sinopsis
La historia nos introduce al Pueblo de las Cenizas, un nuevo clan Na’vi con una visión mucho más agresiva que la de los pueblos conocidos hasta ahora. A diferencia de otros clanes, estos Na’vi no dudan en recurrir a la violencia para alcanzar sus objetivos, incluso si eso implica enfrentarse a otros miembros de su misma especie.
Crítica
Si algo se le puede reconocer a Avatar: Fuego y Ceniza es que, a pesar de ser visualmente maravillosa —algo que incluso termina jugándole un poco en contra—, sabe cómo entretener a su audiencia. Sin embargo, repite de manera evidente la fórmula vista en El Camino del Agua. Esto se sostiene principalmente gracias a su antagonista, quien sobresale por encima del resto del elenco y se convierte en el mejor elemento de la película, además del constante empeño por hacer todo más grande y espectacular.
No obstante, la cinta también acumula varios puntos en contra que la convierten, a mi parecer, en el eslabón más débil de la trilogía. Aunque sigue siendo innovadora en lo visual —aunque no al nivel de las dos entregas anteriores—, pierde parte de ese toque cinematográfico que definió a la saga. El exceso de preocupación por la tecnología provoca que muchos de los elementos prácticos y artísticos que hacen del cine el “Séptimo Arte” queden relegados a un segundo plano.
A esto se suma una historia claramente cansada, que no aporta nada nuevo ni a la trilogía ni a su propio universo. La película se limita a ofrecer más de lo mismo. Aunque deslumbra en ciertos momentos, está muy lejos de ser el universo que muchos esperábamos que Cameron construyera. Sobre todo, deja la sensación de que, si se planean una cuarta y quinta entrega, el interés por seguir explorando este mundo podría no ser el mismo para gran parte del público.
Al final, no estamos ante la peor película del año, ni mucho menos, pero sí frente a un filme que deja claro que este universo de tres entregas comienza a mostrar un desgaste evidente y que, por ahora, parece tener poco más que ofrecer a su audiencia.


